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Volcán El Ruiz
Aspectos Sociales, Institucionales, y Científicos
El 18 de Octubre de 1988 el Instituto Colombiano de Hidrología y Meteorología -HIMAT- avisó a
la Oficina Nacional de Prevención y Atención de Desastres de la Presidencia de la República de
Colombia sobre la presencia de un huracán que se desplazaba al norte del país, con rumbo hacia
las islas de San Andrés y Providencia. No existía registro histórico sobre la ocurrencia de un
evento de esta naturaleza que hubiera afectado al territorio nacional. De inmediato se
convocaron el Comité Operativo Nacional de Prevención de Desastres y el Comité Regional
existente en dichas islas para declarar el estado de alerta, establecer un plan de
contingencia y dar en forma ordenada el aviso y las instrucciones a la población amanezada y a
las entidades nacionales y regionales involucradas en el tema. Dichos Comités operaron en
forma contínua hasta un día después del paso del huracán, el cual ocurrió el 20 de Octubre.
Esto produjo enormes daños en la infraestructura, en la vivienda y en la agricultura de las
islas, pero no causó ni un muerto ni un herido. A las pocas horas de ocurrido el evento se
inició desde el continente colombiano la operación de apoyo para la rehabilitación de las islas.
El 19 de Febrero de 1989, en uno de los cráteres secundarios del volcán Galeras, localizado en
el Departamento de Nariño al suroccidente colombiano, fue detectada una fuerte actividad
fumarólica por el personal de una estación de comunicaciones ubicada en el borde de la
caldera de dicho volcán. De inmediato el Comité Regional de Emergencias del Departamento de
Nariño solicitó a la Oficina Nacional de Prevención y Atención de Desastres de la
Presidencia de la República activar el Sistema Nacional a fin de tomar medidas pertinentes.
Horas más tarde el personal técnico del Observatorio Volcanológico de Ingeominas verificaba
el fenómenoe instalaba instrumentos de monitoreo para establecer la vigilancia del volcán,
la cual se ha fortalecido hoy día por la decisión del gobierno colombiano de crear en la
ciudad de Pasto un nuevo Observatorio para la vigilancia de los diferentes volcanes del
Suroccidente del país.
En la madrugada del 1 de Septiembre del mismo año Ingeominas notificó a la Oficina Nacional de
Prevención de Desastres sobre una intensa actividad preeruptiva en el volcán Nevado El Ruiz.
Antes de una hora estaban reunidos el Comité Operativo Nacional de Emergencias, los Comités
Regionales de los Departamentos de Caldas y Tolima, se habían activado las alarmas y se había
dado aviso a la población del área de influencia del volcán. Esta situación significó la
inmediata puesta en marcha de los planes de contingencia, la reunión de los diferentes Comités
Locales de Emergencia, la movilización de las entidades operativas de los Departamentos de
Caldas y Tolima y el inicio de la evacuación de la población en riesgo en el área de
influencia del volcán. A pesar de tratarse de la mayor actividad preeruptiva de El Ruiz
después de la erupción de Noviembre de 1985 y de haberse presentado en esta última ocasión un
pequeño flujo de lodo, no se produjeron daños sobre las personas ni efectos materiales de
importancia. Pero la eventualidad sirvió para probar una vez más la capacidad de reacción
adquirida a nivel nacional, regional y local por el Sistema para la Prevención y Atención de
Desastres de Colombia. Los ejemplos anteriores muestran cómo la coordinació inter-institucional
de acciones a todo nivel es la base de una organización que debe responder ante los numerosos
riesgos de origen volcánico, sísmico, hidro-meteorológico y de deslizamientos, entre otros, a
los que está sometida gran proporción de la población colombiana.
Como aún ocurre en muchos países, Colombia hasta hace poco tiempo no contaba con una adecuada
organización para la prevención, mitigación y atención de los desastres. Sin embargo, a raíz
de los catastróficos eventos ocurridos en los últimos años en este país y en general el mundo,
entre ellos el originado por el volcán El Ruiz en 1985 y como resultado de la cada vez más
fuerte toma de conciencia sobre la alta vulnerabilidad que ofrecen muchas poblaciones y por lo
tanto el alto riesgo al cual se encuentran sometidas, Colombia, con el apoyo del Programa de
las Naciones Unidas para el desarrollo -PNUD- conformó su Sistema Nacional para la Prevención
y Atención de Desastres; éste tiene como finalidad principal llevar a cabo en forma planificada
y eficiente las actividades de mitigación del riesgo y la preparación de la población y de
los organismos de atención para los casos de desastres. Mediante la Ley 46 de 1988 y el
Decreto-Ley 919 de 1989 el Gobierno creó y reglamentó el Sistema Nacional del cual forma
parte un amplio número de instituciones del orden nacional, regional y local a través de
Comités de Emergencia que son presididos por las máximas autoridades gubernamentales de cada
nivel.
Resulta estimulante ver que un país en desarrollo como lo es Colombia, ha dado pasos
significativos en procura de una mejor preparación no sólo de sus instituciones sino también
de su población, con el fin de atenuar las consecuencias de los desastres, mediante la
introducción de las variables de riesgo en la planificación física, la organización y
coordinación para la atención de desastres y la educación y la información pública. Es por
ello que recomendaciones como las formuladas en el presente estudio y válidas tanto para
Colombia como para otros países latinoamericanos que pueden ser afectados por desastres
similares, son actualmente consideradas en forma integral por este Sistema Nacional para la
Prevención y Atención de Desastres y muchas de las actividades que se desprenden de dichas
recomendaciones se encuentran en plena ejecución.
Las pérdidas físicas y de vidas humanas que se produjeron a raíz de la erupción del volcán
Nevado El Ruiz, al igual que las que han sufrido muchos países, motivaron por una parte que el
Congreso Colombiano decretara el año Nacional de la Prevención de Desastres para el período
1989-1990, por otra parte, que la Asamblea General de las Naciones Unidas declarara el período
de 1990 a 1999 como el Decenio Internacional para la Reducción en los Desastres (DIRD). Ambas
situaciones han servido de soporte al Gobierno Colombiano para organizar el Sistema Nacional y
para buscar que el concepto de prevención de desastres esté presente en sus planes y programas
de desarrollo.
El contenido del presente estudio, esfuerzo de un grupo de especialistas convocados por el
CERESIS, es un invaluable aporte tanto para el análisis de las lecciones aprendidas como para
la identificación de las deficiencias y para la definición de los programas que deben
desarrollarse durante el próximo decenio, fundamentalmente en países que, como Colombia, están
expuestos a la ocurrencia de eventos desastrosos y cuyo estado de desarrollo económico y
social puede verse frenado o enormemente afectado por eventos de esta naturaleza en el futuro.
Camilo Cardenas Giraldo
Jefe Oficina Nacional de Prevención y Atención de Desastres en Colombia.
Bogotá, Colombia
Noviembre de 1989
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The Frank Press Public Service Award, honors outstanding
contributions to the advancement of public safety or public
information relating to seismology. This year’s recipient
is Hugo Yepes, Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica
Nacional, Ecuador.
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Actualizaciones
Publicamos el volumen 10 de la serie SISRA en formato PDF para poder descargar, también está ya disponible el volumen 7-A.
Publicamos el volumen 7-A de la serie SISRA en formato PDF para poder descargar, también está ya disponible el volumen 1.
Publicamos el volumen 1 de la serie SISRA en formato PDF para poder descargar, también están ya disponibles los volumenes 5 y 13.
Publicada información sobre las estaciones sísmicas que reportan en Sudamerica
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